¿Qué es el IRPF? Guía completa del impuesto sobre la renta en España

Lo esencial 📌

  • El IRPF es un impuesto directo y progresivo sobre la renta obtenida durante un año natural.
  • Grava cuatro tipos de renta: trabajo, capital mobiliario, capital inmobiliario y actividades económicas.
  • Los tramos van del 19% al 47% según el nivel de ingresos.
  • La retención en nómina o en factura es un anticipo que se regulariza en la declaración de la renta.

El IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) es un impuesto directo y progresivo que grava la renta que obtienen las personas físicas residentes en España a lo largo de un año natural, ya proceda del trabajo, de alquileres, de inversiones o de una actividad por cuenta propia.

Cada contribuyente lo liquida en la declaración de la renta, dentro de los tramos del IRPF que fija la ley. El porcentaje que se paga no es fijo: aumenta a medida que crece la renta obtenida durante el año natural.

Esta guía repasa cómo funciona el impuesto de principio a fin: los tipos de renta que grava, los tramos vigentes, la fórmula de cálculo, las retenciones en nómina y en factura, y los gastos que reducen la base imponible.

¿Qué es el IRPF y qué características tiene?

El IRPF es un tributo que grava la renta obtenida durante un año natural por las personas físicas residentes en España. Lo gestiona la Agencia Tributaria y está regulado por la Ley 35/2006 y el Real Decreto 439/2007, según consta en la normativa vigente.

Se trata de un impuesto directo: recae sobre la renta de cada persona, no sobre el consumo. Y es progresivo: cuanto mayor es la renta, mayor es el porcentaje que se paga.

Cuatro rasgos lo definen:

  • Progresividad: a más renta, mayor porcentaje aplicado.
  • Personalización: tiene en cuenta hijos a cargo, discapacidad y situación familiar.
  • Obligatoriedad: es necesario declarar por encima de determinados límites de ingresos.
  • Periodicidad anual: se liquida cada año en la declaración de la renta.

El IRPF grava distintas fuentes: salarios, alquileres, inversiones y actividades económicas. Cada una se suma a la base imponible con sus propias reglas.

Los cuatro tipos de renta sujetos al IRPF

La base imponible del IRPF no se compone solo del salario. Se forma a partir de cuatro categorías de renta distintas, cada una con reglas propias.

Rendimientos del trabajo

Son los ingresos obtenidos como empleado de una empresa, incluidos los rendimientos dinerarios. Excluyen lo ganado por cuenta propia. Para la mayoría de contribuyentes, esta categoría representa la parte más importante de la base imponible.

Rendimientos de capital mobiliario

Corresponden a los dividendos o participaciones en los beneficios de cualquier tipo de entidad. Es la renta que genera el dinero invertido, no el trabajo.

Rendimientos de capital inmobiliario

Proceden de elementos tangibles: arrendamientos de locales y subarrendamientos. Un piso o un local alquilado genera renta en esta categoría.

Rendimientos de actividades económicas

Son los ingresos de la actividad empresarial por cuenta propia. Combinan trabajo y capital, orientados a generar beneficio, y permiten deducir los gastos relacionados con la actividad.

Tramos del IRPF: qué porcentaje se paga según los ingresos

El IRPF se aplica por tramos: cada franja de renta paga un porcentaje distinto, no un tipo único sobre el total. Salvo cambios normativos posteriores a 2024, los tramos vigentes son estos:

Tramo de renta Tipo aplicado
0 € – 12.450 € 19%
12.450 € – 20.200 € 24%
20.200 € – 35.200 € 30%
35.200 € – 60.000 € 37%
60.000 € – 300.000 € 45%
Más de 300.000 € 47%

El último tramo, el del 47%, se añadió en 2021. Estos porcentajes corresponden al barème estatal general y pueden variar según la comunidad autónoma de residencia.

Cómo se calcula el IRPF: fórmula y ejemplo

La fórmula base es: Cuota Íntegra = (Base Imponible General × Tipo Impositivo) – Reducciones y Deducciones.

El cálculo sigue cuatro pasos. Primero se suman todos los ingresos del año. Después se restan las reducciones aplicables: mínimos personales y familiares, aportaciones a planes de pensiones, gastos de vivienda. A continuación se aplican los tramos progresivos por franjas, no un tipo único sobre todo el importe. Por último se restan las deducciones finales.

Un ejemplo lo aclara. Una persona que gana 20.000 € al año paga el 19% sobre los primeros 12.450 €, es decir, 2.365,50 €. Sobre los 7.550 € restantes se aplica el 24%, es decir, 1.812 €. El total antes de reducciones y deducciones asciende a 4.177,50 €.

Las retenciones de IRPF: cómo se aplican

La retención es un anticipo que Hacienda cobra por adelantado durante el año, ya sea sobre la nómina o sobre la factura. Ese anticipo se regulariza después, en la declaración de la renta anual.

En la nómina de los trabajadores por cuenta ajena

La empresa retiene el IRPF cada mes sobre el salario bruto y lo ingresa en Hacienda mediante el modelo 111, con periodicidad mensual o trimestral, y el modelo 190 como resumen anual.

El porcentaje retenido depende de varios factores: el salario bruto anual, el tipo de contrato, la situación personal y familiar declarada con el modelo 145 —casado o soltero, hijos menores de 25 o de 3 años, convivencia con mayores de 65 años—, la comunidad autónoma de residencia y el grado de discapacidad.

En los contratos de duración inferior a un año, la retención mínima es del 2%, aunque puede ser mayor según los ingresos y la situación personal. Por eso dos empleados con el mismo salario bruto pueden tener retenciones distintas.

En la factura de los autónomos

Solo aplican retención los autónomos dados de alta en las secciones segunda y tercera del IAE, es decir, actividades profesionales y artísticas. Y solo cuando el cliente es otro autónomo o empresa: nunca en operaciones con particulares ni en operaciones intracomunitarias.

El tipo general es del 15%. Los nuevos autónomos pueden aplicar el 7% reducido durante los tres primeros años de actividad. En una factura de 1.000 €, con retención del 7% se cobran 930 €; con el 15%, 850 € (el IVA queda aparte).

Esta retención se liquida trimestralmente mediante el modelo 130, en estimación directa, o el modelo 131, en módulos o estimación objetiva.

Regímenes de tributación del IRPF para autónomos

No todos los autónomos tributan igual. El régimen elegido cambia por completo la forma de calcular el IRPF.

Estimación directa normal

Paga un tipo variable entre el 19% y el 47% según el beneficio anual real. La liquidación se presenta mediante el modelo 130.

Estimación directa simplificada

Funciona de forma similar a la directa normal, pero con menos obligaciones contables.

Estimación objetiva (módulos)

Paga un porcentaje fijo calculado según indicadores objetivos de la actividad, como los metros cuadrados del local, independientemente del ingreso real. Se liquida mediante el modelo 131.

Gastos deducibles: cómo reducir la base del IRPF

Tanto los trabajadores por cuenta ajena como los autónomos pueden deducirse gastos relacionados con su actividad, siempre que estén justificados con factura.

Gastos deducibles habituales para autónomos:

  • Sueldos y salarios de empleados
  • Pagos a la Seguridad Social
  • Gastos financieros
  • La cuota de autónomos es deducible en el IRPF, declarándose con el justificante de la entidad bancaria.
  • Las aportaciones a planes de pensiones reducen la base imponible.
  • Los mínimos personales y familiares varían según los hijos a cargo o la discapacidad declarada.

Conocer los tramos, el cálculo y las retenciones del IRPF permite anticipar el resultado de la declaración de la renta antes de presentarla. Revisa tu situación personal y familiar y, si eres autónomo, comprueba el régimen que te corresponde antes del próximo trimestre.